Memoria de ferritas
Uno de los avances más importantes en las tecnologías de memoria de los primeros ordenadores electrónicos se produjo a principios de los años 50 del siglo XX, cuando un polifacético ingeniero del MIT, Jay W. Forrester, inventó la memoria de núcleos magnéticos o ferritas. Era un dispositivo constituido por una matriz de anillos de un material llamado ferrita, que tiene muy buenas propiedades magnéticas.
Funcionamiento
El mecanismo de este tipo de memorias se basa en la histéresis magnética de la ferrita. Los núcleos de ferrita se disponen en una matriz (ver imagen), de modo que cada anillo queda atravesado por dos hilos, X e Y, que discurren según las filas y columnas. Para escribir un bit en la memoria, se envía un pulso simultáneamente por las líneas Xi e Yj correspondientes. El núcleo situado en la posición (i, j) se magnetizará en el sentido dado por los pulsos. Los demás anillos, tanto de la fila como de la columna, no varían su magnetización ya que sólo reciben un pulso (X o Y), cuya intensidad eléctrica es insuficiente para vencer la histéresis del núcleo.
La lectura se efectúa mediante un nuevo hilo Z, que recorre todos los núcleos de la matriz. Para llevala a cabo, se escribe un 0 por el método descrito anteriormente, luego sólo la ferrita (i, j) puede cambiar de estado. Si contiene un 0, no cambia, luego en el hilo Z no se detecta señal; pero si el anillo tiene un 1, pasa a contener 0, su sentido de magnetización cambia y produce, por inducción magnética, un pulso en la línea Z, que se leerá como 1. Como se ve, la lectura destruye el dato leído, así que es necesario reescribirlo después de leerlo. Las memorias en las que esto ocurre se dice que son de lectura destructiva. Una memoria con un tamaño de palabra de n bits necesitará n matrices y una línea de lectura por cada una de ellas. El conjunto de hilos de lectura nos dará los n bits de la palabra leída.
Una importante propiedad de las memorias de ferritas es que no son volátiles, es decir, no pierden información aunque se corte el suministro de energía.
Ventajas e inconvenientes
Las memorias de ferritas se caracterizaban por su alta inmunidad al ruido, su gran durabilidad y fiabilidad, incluso en condiciones industriales o militares. También tenían la ventaja de poder almacenar datos durante largos periodos sin alimentación, lo que las distinguía de las memorias RAM dinámicas actuales. En cambio, las desventajas eran su poca velocidad limitada por la histéresis del material y por el hecho de que cada lectura necesita dos ciclos: uno para leer, destructivamente, y otro para reescribir el dato. Además, su densidad de almacenamiento es muy pobre debido al tamaño físico de los núcleos de ferrita. Por otra parte, sus costes de producción son muy elevados por la complejidad del enhebrado de los cables.
Referencias
- Un poco de ciencia, por favor. Los orígenes del almacenamiento de la información (IV): las memorias de ferritas
- Memoria de núcleos magnéticos
- El Cedazo. Computador Mágico – Anexo B: Sobre las ferritas y otras memorias de ordenador obsoletas
Pieza donada por Santiago Aja Maza


